Crece, aunque te duela

 

Estoy creciendo, y eso a veces duele.

 

Igual que dolían los huesos cuando de pequeño pegabas un estirón o el dolor que sienten los bebés cuando les salen los dientes.

 

Y tú ¿no llorarías durante días cuando te das cuenta de la velocidad con la que te has plantado en este punto de tu VIDA y sigues sin comprender porqué te comportas de esa manera que te han enseñado que es la correcta y que sin embargo a ti te hace sentir incompleto, representando un papel que nadie preguntó si era el que tú querías representar en un guión que tampoco terminas de saber muy bien si es el que te corresponde?

 

Yo sí lloraría cual bebé, y lo haría durante días.

 

Vivimos en modo piloto automático dividiendo sistemáticamente lo que “se debe” hacer de lo que “no se debe” hacer. Llegamos incluso a prohibirnos algunos pensamientos, DESEOS o sueños, porque nos han dicho eso de “ no es lo correcto”...cuánto daño nos hace el sentimiento de culpa procedente de una educación basada en creencias limitantes que hoy, nos pasan factura en forma de reproches internos despiadados.

 

Me he liberado de muchos de esos prejuicios que durante años me han hecho sentir fatal, he llevado a la carpeta de “documentos eliminados” muchos aprendizajes que definitivamente no tienen nada que ver conmigo y entonces así, he crecido un poco MÁS. Pero claro, eso duele, porque en el proceso de prescindir de creencias clásicas limitantes para ser uno mismo, hay que pasar por mucha CRÍTICA social, familiar e incluso por una autocrítica que deberemos de mantener a raya.

 

Muchas veces me siento anacrónica, tal vez debería de haber nacido dentro de 100 años o quizás debí hacerlo 100 años atrás, muchas de mis apreciaciones acerca de la vida solo puedo compartirlas con unas pocas personas de mente abierta y tolerante que entienden los matices con los que abordo opiniones como que hay muchas máximas asumidas por la inmensa mayoría de personas y que sin embargo, bajo mi punto de vida, están sobrevaloradas.

 

Libérate de esas acusaciones que TÚ mismo te haces cuando te sientes atraído por algo o alguien que socialmente no estaría aceptado.

Olvídate de admirar, respetar, cuidar o querer algo o a alguien, solo porque te han enseñado que  "debe de ser así”, la sangre no lo justifica todo, ni las circunstancias pueden convertirse en una cárcel, ni eso lo tienes que hacer porque es lo que toca.

 

Aprende a decir NO.

SUEÑA con lo que quieras y con quién quieras soñar!

Ama, a quien quieras AMAR.

SIENTE, con aquello que te haga sentir.

No seas tan prohibitivo contigo como lo son creencias ancladas en el pasado (tu pasado).

 

 

La experiencia es brutal, y la percepción que tendrás de ti mismo y que proyectarás al resto del mundo también será brutal. La autenticidad pasa por desaprender aquello que no tiene nada que ver con nosotros y construir nuestro verdadero YO. Ser tú mismo, es la mejor aportación que podrás hacer a este mundo tan necesitado de personas AUTÉNTICAS que estén dispuestas a cambiar para SUMAR desde la convicción de hacer de este mundo un lugar mejor.

 

Ve hacia donde no te esperen y en lugar de ir dejando migas de pan por el camino para poder volver, deja HUELLAS firmes de pasos decididos para que a quien le importes de verdad pueda llegar a ti siempre que quiera.

 

Los lobos no siempre fueron feroces, ni caperucita una aprendiz.

 

 

Y ahora, ve y CRECE, aunque a veces duela.

#LoveU❤️

 

Inés Torremocha - Crece, aunque te duela.