Desobediente

Podría ser algo así: “No te estoy pidiendo permiso. Estoy compartiendo contigo MI decisión. No me completa tu aprobación, me completa hacer lo que quiero hacer, pese a tu opinión”.

 

Por favor querid@, ¡deja de pedir permiso para todo! porque a veces vas a encontrarte con un “no” o un “sí” que ni quieres escuchar, ni necesitas. No otorgues a los demás la capacidad que TÚ tienes de tomar decisiones.

 

Nos educan (y educamos) cumpliendo normas, obedeciendo sin rechistar, no diciendo lo que pensamos para no ofender a los demás y en ese “más vale pedir permiso que pedir perdón” hay un consejo que flaco favor nos hizo, porque resulta que luego llegas a la vida y te exigen que tomes decisiones, que expreses tu opinión, que tengas un pensamiento crítico y que cuestiones la opinión de los demás para tener la tuya propia...y claro, como nadie nos ha enseñado a hacerlo, nos toca desaprender a pasos de gigante, tropezando, sufriendo más de la cuenta, un poco confundidos, peleando entre lo que “debo” de hacer frente a lo que “voy a hacer” y terminamos con el sentimiento trasnochado de: “yo, soy rebelde porque el mundo me hizo así”.

 

Bien, salvando las normas de educación en las que pides permiso para entrar en una habitación que no es la tuya o a un aseo público, hazte un favor y deja de pedir permiso, ¡te prometo que no pasa nada si toca pedir perdón! 

 

Estamos estrenando año...¡haz ese viaje que tienes pendiente, cambia de carrera, de trabajo, de pareja, o de mascota si has dejado de amarles. Cómprate esas botas tan macarras que te vuelven loc@, ponte tu camiseta preferida aunque no sea la más oportuna para la ocasión, baila entre semana ( todos los días de la semana), róbale un beso...y no pidas permiso para hacerlo!

 

Deja que te complete la VIDA que quieres llevar, TÚ eres tu media naranja así que ámate hasta exprimirte la vida con todo su jugo, los recursos para conseguirlo están de puertas de tu piel para dentro, tu sonrisa te abrirá más puertas que tus decepciones, lleva el pelo tan largo como te dé la gana, déjate barba o píntate los labios rojo ROUGE de Chanel incluso para ir por casa.

 

Vive desde el respeto por los demás pero no descuides NUNCA el respeto hacia ti mism@, San Agustín decía aquello de “ Ama, y haz lo que quieras”, pues ÁMATE!

 

Que nos llamen desobedientes si les dá la gana, pero dejemos de pedir permiso para VIVIR.

Inés Torrenocha - Desobediente