El precio de tu libertad

 

Tu libertad tiene un precio, por supuesto que lo tiene, y la mía también. Pero esto no va de por CUÁNTO la vendes o no, esto va de hasta CUÁNDO estás dispuesto a seguir regalándola a cambio de nada, o mucho peor...a cambio de toda una vida.

 

Obviamente, en esta ocasión no estoy hablando ni de dinero ni de cautiverio, a lo que me refiero es a todos esos intangibles que nos dejamos arrebatar gratuitamente y que no tienen precio porque como me diría un buen amigo: son IMPAGABLES...y sin embargo, aun siendo impagables, vamos nosotros y no es que los vendamos baratos, es que los regalamos!

 

Regalas tu libertad cada vez que te quedas con la palabra en la boca y no defiendes tu opinión, mermas tu libertad cuando te sirven un plato de comida frío en un restaurante y no expones tu disconformidad al encargado del local. Estás renunciando a tu libertad cuando no expresas lo que piensas y en lugar de eso te dices: “da lo mismo, mejor no se lo digo, no se vaya a molestar”.

 

Nos convertimos en esclavos de una situación que nos desagrada cuando no hacemos nada por revertirla, las injusticias nos tiranizan cuando no somos capaces de expresar que no estamos de acuerdo con una decisión que nos afecta directa o indirectamente.

Dejamos de ser libres cuando la necesidad de SEGURIDAD nos atrapa en un conformismo estéril, sin crecimiento personal, sin ambiciones, sin decisiones que sabemos que debemos de tomar, sin aprendizajes, porque NADA evoluciona si no asumimos riesgos, si no nos enfrentamos a nuestros miedos, si no recordamos que ser libres es mucho más que estar al otro lado de una celda con barrotes.

 

 

La LIBERTAD tiene muchas formas, adopta todas ellas y no dejes ni que te la arrebaten ni mucho menos la dejes ir por la desidia de “virgencita, virgencita que me quede como estoy”.

Libertad es proteger con uñas y dientes tu manera de ver el mundo mientras aprendes que hay otros puntos de vista igual de válidos que los tuyos.

 

Libertad es ser asertivo, expresando aquello que quieres decir desde el respeto y con la determinación suficiente para que quede claro cuál es tu postura.

Libertad es sentirte dueño de tu TIEMPO, de tu individualidad, de tus decisiones, de tus DIFERENCIAS, tus preferencias, tus sueños, tu forma de mirar al mundo, tu sentido de la equidad, tu forma de amar, de dar, de entender, de luchar, de querer más y mejor.

 

Libertad es la capacidad que tenemos de elegir, y eso, créeme, es brutal...se aprende, se entrena y se consigue.

 

 

LoveU, siempre.

 

Inés Torremocha - El precio de ti Libertad