No me llores, VUELA 

Es como quien no sabe ganar al AMOR ni cuando este amor es correspondido, como el corredor que jamás consigue mejorar su marca porque cada vez quiere más y más, y nunca es suficientemente veloz.

O como esa mujer infeliz que nunca se siente lo suficientemente bella, lo suficientemente delgada, lo suficientemente sexy, lo suficientemente suficiente para saberse amada.

 

Aborrecemos al eterno inconformista que llora por sistema. Y el que diga que no, miente.

Personas vacías porque su autoexigencia les deja huecas y repletas de carencias construidas a base de una actitud de “mi vida es una mierda”. Personas incompletas por el vicio de un inconformismo estéril.

Sus trabajos siempre pueden ser mejores, su sueldo puede ser más alto, su coche puede ser más potente, sus casas más grandes, sus vidas más divertidas...ningún viaje está a la altura de sus expectativas y se sienten defraudados por sus familias, amigos, amantes…

 

Hay una diferencia muy importante entre salir de tu zona de confort para CRECER y mejorar cada día tu VIDA, y estar continuamente quejándote de ella.  Si te quejas 100 de cada 100 veces, sufres ( y te sufren) y te frustras, y distorsionas una realidad que se va desdibujando ante tus ojos...es entonces cuando la anhelada y huidiza FELICIDAD desaparece mientras te preguntas porqué no eres feliz, y es en ese momento cuando las oportunidades te pillan mirando hacia el lado equivocado. 

 

Ser inconformista está bien, pero mide tus niveles de “quiero más”, porque pasarás los días cada vez más cansado, cada día menos completo, más desgastado, más inseguro, menos fuerte, y...piénsalo, todo esto te llevará a estar cada día más solo, porque las personas que se quejan por sistema, siempre, por todo, pese a todo...son aborrecibles, cansinas y tóxicas.

 

La banda sonora de tu vida necesita algo más que baladas inundando de desesperanza tus días.

Créate una lista con música que suba tus revoluciones hasta las estrellas y titúlala “Mi vida mola”.

Cómprate una taza de desayuno que dice “Hoy va a ser un buen día”.

Abrázate y siente como tu piel se estremece.

Acostúmbrate a dar las gracias por los placeres alojados en momentos cotidianos y únicos.

Verbaliza frases como: “Estoy bien”, “poco a poco voy mejorando”, “me encantó verte ayer”, “me dejé la piel en el campo”, “ adoro como me besas”...

 

Entrena duro y celebra cada victoria.

Pelea por un puesto de trabajo en el que sabes que podrás dar lo mejor de ti y mientras tanto, sé feliz con el empleo que hoy paga parte de tus facturas.

Ama y cuida de tu pareja, ama y cuida de tus amantes, ama y cuida tu cuerpo, ama y cuida tu existencia, tu entorno, tus amigos.

 

Mejora sin límites disfrutando de cada reto conseguido, la vida te dará menos guerra si le haces más el amor, y por favor, no seas aquel (o aquella) que sufre incondicionalmente hasta el punto de dejar de ver que la VIDA continuamente nos guiña un ojo y nos sonríe con altas dosis de generosidad.

 

LoveU, siempre.

Inés Torremocha - No me llores, VUELA