SIN límites

La vida nos queda estrecha si le decimos demasiadas veces que NO, y ella ( tú vida) se merece más de ti.

 

Encuentras fácilmente la manera de meterte en líos, de complicarte la vida, de volver a tropezar en esa piedra a la que parece que has cogido cariño.

Descubres con facilidad qué palabras escoger para sentirte culpable, para recordarte que eso de que “cada día sale el sol” es para otros, que más allá de tus límites hay un abismo que sabe a miedos, a fracasos, a mil  “casi lo consigo”, a los infinitos “ojalá”, y entonces, dejas un espacio tan extenso entre tú y las oportunidades que la vida te va regalando, que consigues axfisiar hasta tus GANAS y las oportunidades se quedan allí, esperándote, mirándote con expectación desde ese otro lado de la vida al que no te permites ir.

 

Eres lo suficientemente generos@ para creer que cualquiera tiene más derecho que tú a triunfar en lo que se proponga, y a la vez te comportas como el tirano de quién se cree dueño de tu vida y recitas una serie de creencias limitantes que has ido dando forma dentro de tu alma y que ahora... te atan de pies y manos, te paralizan, te frenan y se adueñan de tu propia voluntad.

 

Da igual la edad en años que vayamos acumulando a lo largo de nuestra vida, dentro de nosotros sigue viviendo un niño que no sabía de límites. Un niño que se escondía para llorar y que esperaba que fuese el día de su cumpleaños para que la niña que le gustaba reparase en él, por fin...Pero también vive en ti la niña que tenía más miedo de los fantasmas que de pelearse en el patio del colegio para defender a su mejor amiga.

 

Sigue dentro de nosotros la fuerza de nacer llorando a rabiar con la exigencia de nuestro metro cuadrado en el mundo.

 

Adelante, GRITA! Llora de pura rabia si con eso vas a conseguir silenciar toda esa colección de frases destructivas que tantas veces te repites hasta que la saciedad se sacia de ti. Sal a correr si eso te ayuda a convertir la autocrítica en un cálido abrazo, de esos que reconfortan al niño valiente que hoy se partiría la cara en el patio del colegio por su mejor amigo.

Encuentra una válvula de escape que te ayude a huir de ti mismo cuando te disfrazas de mártir y empiezas con los “ dónde te crees que vas”.

 

Esto de CRECER hay que ganárselo.

Porque si lo contrario de ser valiente no es ser cobarde sino ser conformista…¿a qué esperas para AVANZAR? (Te adelanto que nadie vendrá a hacerlo por ti, pero eso ya lo sabes, verdad?)

 

Si te animas a vivir sin límites...te estaré esperando.

 

LoveU ❤️

Inés Torremocha - SIN límites