Sube volumen, báilate lento. ​

¿Conoces esas miradas que no entienden de palabras? Esas que se quedan suspendidas entre tus ojos y los ojos de esa persona, miradas que te cuentan una historia de odio, placer, decepciones o AMOR...sin mencionar ni una sola palabra.

 

Las calles te abrazan, te miman, y por más que buscas miradas con historias por liberar, solo encuentras ojos huecos que escudriñan las pantallas de sus dispositivos móviles, AJENOS los coches, a la lluvia o al sol, ajenos al viento que tú estás sintiendo, ajenos al TIEMPO que corre veloz y fugaz, personas ajenas a tu presencia, a tu sonrisa, a tu mirada, ajenas a ti.

 

Paseas con determinación, y el viento es consciente de tu piel y dejas que a su paso esa piel se revolucione, sigues persiguiendo miradas hasta que te cruzas con una de ellas, y es tan intenso que piensas: “Dios, por qué no nos miramos más a los ojos” y para la persona con la que intercambias esa visión la sensación también es brutal, tanto, que ninguno de los dos apartais vuestros ojos hasta que definitivamente cada uno continua su camino.

 

 

PRISAS, prisas y más prisas, corremos tanto y tan deprisa que nos adelantamos a los acontecimientos sufriendo por lo que aún no ha sucedido, nos anticipamos al placer que no sabemos si llegará y no entendemos muchas de las cosas que nos suceden y que no son más que el resultado de algo que si hubiésemos visto venir podríamos perfectamente haber evitado. Pero claro, estábamos demasiado preocupados por lo que sucederá mañana y nuestro HOY nos ha explotado en la cara.

Coche, niños, trabajo, estudios, compra, padres, comida, ropa, citas, llamadas, reuniones, coche, casa...atrapados en la rueda del Hámster que cada día gira más deprisa y nos hace sentir MENOS dueños de nuestro TIEMPO.

 

¿Bajas en esta parada conmigo?

 

¿Nos dejamos sorprender mañana por un paseo en el que encontrar MIRADAS con altas dosis de REALIDAD?

¿Apuntamos en nuestra agenda 10 MINUTOS para NO pensar en nada?

¿Entramos en la cafetería de siempre, a la hora de siempre y simplemente saboreamos nuestro delicioso CAFÉ mientras observamos quienes están a nuestro alrededor?

Mejor aún, ¿hacemos eso mismo en una cafetería en la que nunca hemos entrado antes?

 

HOY vamos a subir el volumen de nuestros sueños entonando un Do de pecho, plantando cara a las prisas para bailarnos lentos.

Vamos a decirnos eso de “ SÍ, voy a dejarlo para mañana, aunque pueda hacerlo hoy, porque AHORA, voy a dedicarME diez minutos, porque quiero, puedo y me lo merezco” (buff, que potente eso de “ahora me toca a MI”, verdad?)

Pero es que no te va a quedar más remedio que plantarte ante la velocidad de la vida o acabará por darse de bruces contra tu realidad.

 

O PARAS o te lo pierdes.

O dices "AHORA YO” o nadie te cederá ese privilegio.

O te comprometes con TU ESPACIO o lo terminarán ocupando tus obligaciones.

O buscas en los ojos de TU GENTE o tu gente acabarán por ser de otros.

O te vas, o TE QUEDAS, pero no seas tu propio lastre.

 

Y ahora dime, ¿vas a reprocharte mañana, no haber empezado a vivir hoy?

 

LoveU, siempre.

 

 

Inés Torremocha - Sube el volumen báilate LENTO