#SEVENDE​

La vida está en venta.

Se vende felicidad.

Se venden sonrisas.

Se vende un idioma con 10 sesiones online.

Se venden inmuebles de ensueño en espacios estériles.

Se venden sueños sin dueño.

Se vende vanidad, ego envasado al vacío, éxitos efímeros, filtros para fotos que te restan años y te suman mentiras.

Se vende humo.

Se venden likes, seguidores, la pareja ideal, las vacaciones perfectas, el rimel eterno o el amor enlatado en películas sin argumento y con final feliz.

 

Y nosotros, somos GRANDES consumidores de todos estos productos con los que vamos construyendo nuestra vida.

 

¿Deseamos con la misma intensidad, toda esta oferta que se abre ante nuestros ojos cada día?¿ Sentimos que nuestra suerte cambiará cuando consigamos una u otra cosa? ¿Permitimos que nuestra emoción se adueñe de una decisión que después necesitaremos razonar, o somos tan racionales que nos privamos de darnos placer al obtener eso que tanto deseamos?

 

Me APASIONA saber que el baile de nuestras emociones, está íntimamente relacionado con el proceso de la venta ( y de la compra) y que esto, a la vez, tiene TODO que ver con las decisiones que tomamos o que dejamos de tomar, desde que empieza el día.

 

#SEVENDE, no es una sección más, #SEVENDE es el resultado de unir mi PREPARACIÓN como comercial durante años, con la OPORTUNIDAD que me regalas TÚ, cada vez que me lees y te emocionas, te enfadas, te ríes o te remueve eso que sabes que llevas dentro. Y, como decía Earl Nightingale, cuando la preparación y la oportunidad se juntan...entonces llega la SUERTE ( esa que no es más que el resultado de currar mucho, fracasar mil veces y mejorar cada vez).

 

No creo en el método infalible para VENDER ( porque créeme, no existe). Sí creo en la motivACCIÓN, en la creatividad, en la diferenciACCIÓN, creo en las personas que son capaces de reinventarse una y otra vez hasta que dan con la mejor forma de abordar un proceso de venta.

 

Creo en el orgullo de pertenencia, en el trabajo individual siempre que se ponga al servicio de un EQUIPO.

Creo en la ilusión de llegar a la meta, y en la celebración de los éxitos, pero no creo en quienes abusan de la complacencia cuando los resultados acompañan, mientras se pierden el atajo que ha encontrado su competidor.

Mientras un vendedor celebra un éxito, otro, sobrevive a un fracaso, CREO en ambos, porque la venta es cíclica, y hay que saber jugar desde los dos lados de la cancha.

Creo que la fidelidad de un cliente se cultiva gesto a gesto y aún así no te garantiza la exclusividad ( pero no me olvido de que el vendedor, también es infiel)

Creo en las personas que creen en personas, que basan sus decisiones en sólidos análisis, que conseguirán el mejor trato para ambas partes.

CREO en los vendedores “junior” que arriesgan con eso que aún no dominan, porque saben que esa es la única manera de aprender. Y CREO en los comerciales “senior” que siguen poniéndose nerviosos mientras preparan un cierre importante, porque eso denota RESPONSABILIDAD. (Y, por supuesto, me APASIONA, la sinergia entre ambos profesionales).

Creo en ser parte de la solución y no del problema.

Creo en la improvisación, pero SOLO si estás realmente preparado para salir al campo, y adaptar tu juego al discurso de tu interlocutor.

 

La vida es venta. No solo somos vendedores, aquellos que ejecutamos transacciones, que intercambian productos, ideas, proyectos o servicios por dinero. La negociación forma parte de nuestras rutinas: negociamos con nuestros hijos, con nuestros proveedores, nuestros padres, con nuestra pareja o nuestros amigos...y las etapas, no son muy diferentes en un caso u otro.

 

El proceso de la VENTA nace, crece, se reproduce, y muere. Y no, no voy a decir que el proceso de la venta es similar al proceso de la vida...porque eso sería frivolizar la venta (o la vida).

 

#SEVENDE

 

Inés Torremocha - #SeVende