#YoSoy

¿Sabes por qué no va a funcionar, eso de intentar ser alguien que no eres? Para empezar, porque es agotador. Porque terminarás cometiendo un error que te dejará en evidencia. Porque ese a quien imitas, ya existe, y lo hace mucho mejor que tú (porque claro, es el original). Y dime, ¿qué necesidad tienes de sentirte en otra piel, si la tuya es perfecta tal y como está?

 

Cuando te hacen una pregunta y respondes dando “un rodeo”, lo fácil es que la respuesta suene confusa.

Hay profesiones, que reconozco que requieren una introducción o una explicación, como por ejemplo: Yomero, ovillador, panguero… Pero, ¿qué pasa con las respuestas a profesiones fáciles de explicar?

 

A veces, a las tarjetas de visita, les falta espacio para tanto título. Y, qué me dices de las firmas de los correos electrónicos corporativos, tienen más texto que el propio texto del email que recibes, y al final, te cuesta trabajo entender a qué se dedica exactamente la persona a la que has de responder (o no) a ese correo.

 

Yo, soy comercial. Es cierto que no hay un título Universitario que homologue esta profesión, pero no por ello, debemos sentirnos menos formados, menos expertos o menos necesarios que otros profesionales.

 

El término “comercial” (vendedor, representante), lamentablemente,  ha sufrido un brutal desgaste en los últimos tiempos y ha llenado de eufemismos esta digna, completa y apasionante profesión. Sin ir más lejos, en mi perfil de Linkedin, pongo “Delegada Ejecutiva de Ventas” (tengo colegas que además lo ponen en inglés, con lo que parece que, como mínimo, vayamos a heredar la empresa), pero aunque sí es necesario matizar tu puesto de trabajo como comercial, para ubicar mejor a posibles reclutadores, lejos de toda esta “titulitis” profesional, lo que debemos de tener muy, muy, muy claro, es que somos COMERCIALES, y eso...es muy grande!

 

Sin venta no hay producto, sin producto no hay negocio, y sin negocio “ Chim-Pun”! como dicen mi tierra adoptiva “se tanca la paraeta” o lo que es lo mismo, echamos el cierre a nuestra empresa.

 

El comercial excelente, requiere un nivel de formación espectacular, porque no solo ha de estar a la altura técnica de sus interlocutores, y ser un experto en el producto o servicio que representa, es que además, ha de ser también un excelente conocedor de los productos que representan sus competidores, para no perder oportunidades de convencimiento a lo largo de sus conversaciones con clientes reales o potenciales.

 

El comercial no es Ingeniero de Caminos, pero  despierta al sol, para que le vaya poniendo las carreteras que le llevarán a sus diferentes destinos.

 

El comercial no es Business Intelligence, pero analiza el conjunto de estrategias, aplicaciones, datos y demás herramientas enfocadas a preparar correctamente sus diagnósticos, y posteriores toma de decisiones.

 

El comercial, no es bombero, pero apaga cientos de fuegos.

El comercial no es Psicólogo, pero empatiza con todas las posibles personalidades y estados de ánimo que puedas imaginarte, sin perder el objetivo profesional que lleva preparado: vender.

 

El comercial no es Coach, pero sabe cómo acompañar a un colega a través de un proceso de cambio.

 

El comercial no es arquitecto, pero construye relaciones sólidas, duraderas y beneficiosas para todas las partes implicadas.

 

Eres comercial, perfecto, no te justifiques, si te preguntan a qué te dedicas, dignifica nuestra profesión, no comiences explicando en qué te formaste, ni porqué lo eres, y simplemente contesta: Yo, soy comercial.

 

#YoSoyComercial